¿CÓMO DESHUESAR UN POLLO PARA RELLENAR SIN ABRIRLO?

PREPARACIÓN

Paso 1: Colocamos el pollo “sentado” con las pechugas mirando hacia nosotros y con ayuda de un cuchillo retiramos el cuello y la grasa que lo rodea teniendo mucho cuidado de no retirar la piel.

Paso 2: Con ayuda de los dedos localizamos el llamado “hueso de la suerte“, que es ese hueso fino en forma de Y que une las dos partes de la pechuga. Lo vamos separando con los dedos y lo retiramos con un cuchillo pequeño -puntilla-.

Paso 3: Buscamos las articulaciones de las alas y con el cuchillo las separamos del caparazón o carcasa interior.

Paso 4: Hacemos lo mismo con las articulaciones de los cuartos traseros.

Paso 5: Una vez hemos separado las articulaciones de los contramuslos, usamos un cuchillo o los dedos para separar los huesos de la carne y al llegar a la siguiente articulación -la que une los huesos de muslo y contramuslo-, retorcemos y cortamos con el cuchillo. El hueso de los muslitos, así como los de las alas, se suelen dejar para que al hornear el pollo se mantengan con su forma original y nuestro pollo relleno siga teniendo forma de pollo.

Paso 6: Y ya solo queda retirar la carcasa separando la carne con los dedos y donde esté muy pegada separándola con el cuchillo y siempre teniendo mucho cuidado de no romper la piel. Al separar los huesos de la zona de las pechugas, también saldrán los solomillos, que los utilizaremos como parte del relleno.

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