¡PASA LA VOZ! DESCUBRE POR QUÉ NO ES NECESARIO QUITAR LA PIEL DEL POLLO

Higiene, manipulación y cocción son tres aspectos fundamentales para reducir posibles riesgos, pues se reduce el número de gérmenes.

En muchos casos se elimina la piel porque se considera que contiene algunos contaminantes o agentes farmacológicos. Pero debe tenerse en cuenta que la piel no es la única parte susceptible.

Si se han seguido las pautas apropiadas de alimentación de las aves y los tiempos entre un tratamiento farmacológico y el sacrificio, no debe haber ningún problema de contaminación. También es importante la cocción, sobre todo en el centro de la pieza, desaparecerán los gérmenes gracias al efecto del calor.

Una correcta manipulación, que evite contaminaciones cruzadas, es otra de las medidas de prevención más eficaces. Se debe evitar que se produzca contacto entre pollo crudo y sus jugos con otros alimentos ya cocinados. También es recomendable sustituir las bandejas que se usan por papel transparente o aluminio, siempre y cuando no se consuma de forma inmediata. Pueden conservarse en la nevera unas 48 horas; en el congelador,

puede llegar a los seis meses; y si ya está́ cocinado, no sobrepasará los cinco días en la nevera.

Seguir estas recomendaciones asegurará que el consumo de pollo sea seguro, tanto si se elimina la piel como si no.

SABÍAS QUE…

CIENTÍFICOS REVELAN LO QUE OCURRE EN EL CUERPO AL CONSUMIR HUEVOS TODOS LOS DÍAS

  1. Permite bajar de peso.

Una dieta baja en calorías, combinada con huevos para el desayuno, te puede ayudar bajar de peso el doble de rápido.

  1. El huevo fortalece el sistema inmune.

Justamente dos huevos al día te pueden ayudar a prevenir infecciones, enfermedades y virus porque estimula el sistema inmunológico.

  1. Mejora la memoria.

Estudios han mostrado que mejora la memoria y el tiempo de reacción.

  1. Hace maravillas para los ojos.

Nuevos estudios han mostrado que huevos de gallina contienen alto nivel de luteína, la cual está naturalmente en los ojos y protege a la retina.

  1. Previene la depresión.

La vitamina D ayuda a prevenir la depresión, la enfermedad de Alzheimer y demás trastornos mentales.

  1. Fortalece el esqueleto y los dientes.

Comiendo huevo también obtienes calcio, el cual fortalece el esqueleto y previene la osteoporosis.

  1. Bueno para la sangre.

Su gran cantidad de ácido fólico ayuda a formar nuevos glóbulos rojos.

  1. Retarda el envejecimiento.

El huevo contiene aminoácidos, lo que construye y renueva las células.

  1. Disminuye el riesgo de problemas del corazón.

Investigadores de Canadá́ han visto una conexión entre una dieta con mucho huevo y una disminución de enfermedades cardiovasculares y cáncer. El secreto es la yema, que contiene dos antioxidantes importantes: triptófano y tirosina.

  1. Construir músculos.

Diversos culturistas consumen altas cantidades de huevos ya que están llenos de proteínas, lo cual se necesita para construir músculos.

  1. Protege la piel, el pelo y el hígado.

La falta de ácido fólico, que es un tipo de vitamina B, es común entre algunas mujeres. Afortunadamente los huevos son una buena fuente de este y Omega 3 que ayudan a tener mejor cabello, uñas y piel.